Trabajando en Bruselas

La semana pasada estuve de sprint, laburando en Bruselas, Bélgica.

No era la primera vez que iba, pero la vez pasada (que fue medio reunión de trabajo, medio UDS) todo lo que fue hospedaje y evento ocurrió en un hotel en el medio de un bosque lejos del centro. Una hermosura, pero lo que es "conocer Bruselas", no conocí casi nada.

Esta vez nos hospedamos y trabajamos en un hotel céntrico, y como el horario era de 8:30 a 17:30 y estábamos cerrando el verano, se podía salir a pegar una vuelta habiendo todavía luz luego de cada día de trabajo.

Jeanneke Pis

Por otro lado no tuve tiempos largos para ir de visita lejos de la ciudad, ya que llegué el domingo durante la tarde tarde y me fui el sábado pasado el mediodía.

Igual, uno sale, pasea, saca fotos.

El clima también acompañó porque hicieron un par de grados más de lo normal para la época, así que estuvo fresquito lindo, e incluso un día estuve de cortos. El sábado nos llovió un poco a Guillo y a mí justo cuando estábamos pegando una vuelta, pero no tanto como para molestar realmente.

Het Zinneke

La ciudad es linda, limpia, "europea vieja" pero bien. Estaba todo un poco roto porque estaban trabajando en un par de avenidas y eso hacía que la mitad de los caminos estuvieran con cascotes, zonas de construcción y eso, pero nada que moleste demasiado.

Si uno se guía por los locales que encuentra en la ciudad, el 50% del PBI de Bruselas se debe explicar por los chocolates, y el otro 50% por las cervezas... Mucha cervecería, alguna con más onda, otra con menos onda. ¿Recomendaciones? A La Mort Subite (un café muy viejo con toda la onda, comida decente y cervezas locales) y BrewDog (buena cerveza, comida normal para una cervecería (pobre, digamos, aunque la hamburguesa "chipotle chorizo" estaba catorce puntos), y buen ambiente y música).

Nota aparte sobre BrewDog, recién buscando la URL para poner acá vi que historia loca y buena filosofía tiene esta cadena de bares, super interesante, y que seguro algo tiene que ver con la onda que tiene el lugar.

Ah, y traten de probar cervezas trapenses. Todo un estilo, interesante y ricas.

Manneken Pis

A nivel de laburo también estuvo muy bien la semana.

Intra-equipo (somos 16, deberíamos ser más) tenemos una modalidad para estas reuniones mezcla de Trello y Google Docs que funciona muy muy bien. Y en esta oportunidad se formalizó que durante la mañana cada equipo trabajaba entre sí, y luego del almuerzo se metían todas las reuniones "cross-team". Eso da un espacio sin interrupciones que cada equipo (o al menos nosotros) puede aprovechar muy bien.

Lo malo a nivel laboral es que pasamos de un sistema "per-diem", donde te asignan un monto de dinero para que gastes en cenas, almuerzos o desayunos, y después vos gastás más, menos, te preocupás o no, etc, a un sistema "rendir los tickets", con lo cual para cada gasto relacionado con las comidas tenés que acordarte de pedir el (los) tickets, sacarles una foto con el teléfono, meterlos en la app de reportar gastos, etc.

En fin. En general, una semana que estuvo muy bien, con la excepción de Moni en casa que tuvo extra complicado el tema de los horarios de los niños, pero no podía hacer mucho yo por eso. Por suerte, es el último viaje por laburo con Male en el jardín, desde el año que viene es todo más simple.

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Mi cuerpo también es político

Hace rato que uno viene interesado en la pelea de las mujeres (y otros colectivos que podríamos englobar en un "no-hombres-cis") por estar reconocidos como sujetos de derecho a la par de los hombres cisgénero.

Seguramente habrán estarán al tanto de las marchas #niunamenos o el debate que se dió semanas atrás en el Congreso sobre la despenalización del aborto (lo cual se apoya desde estas lineas). Y si no están al tanto, salgan del termo.

Particularmente, vengo siguiendo estos temas desde hace bastante, antes de que explotara mediáticamente. Como ejemplo basta un botón: hace muchos años que decidí empezar a comprar el Página 12 también los viernes (sólo lo compraba los domingos) solamente porque ese día salen los suplementos Las 12 y Soy.

También vengo empujando desde hace casi una década un movimiento en el grupo de Python Argentina cuya arista más sobresaliente es la de "diversidad dentro del grupo", pero que también versa sobre los derechos de las mujeres en la industria, como cobrar el mismo salario por la misma tarea o destruir el techo de cristal... en general mejorar las condiciones en todos los ámbitos: laboral, obvio, pero también en todos los otros espacios, como conferencias, reuniones, etc.

¿Qué tiene que ver todo esto con mi cuerpo?

Yo, como hombre cisgénero heterosexual, reconozco que me encuentro entre el grupo privilegiado. Dice Malena Pichot en un texto que les recomiendo: "Quienes somos cis heterosexuales, con alguna serie más de privilegios encima, tenemos la absoluta responsabilidad de hacer algo, de no ser cómplices del sistema que nos beneficia a nosotros en detrimento de otros".

Por mi parte, hace rato que tomé la decisión de no tener más hijos. A Felipe y Malena los amo con el alma, los disfruto, los adoro, pero no quiero tener más hijos. Entonces, entra en juego el control de la natalidad. Y acá es donde nos metemos en un terreno que también históricamente fue dominación de los hombres: el cuerpo de las mujeres.

Es que cuando de control de natalidad se habla, siempre se hace hincapié en las mujeres y en formas de que no puedan procrear, desde la ligadura de trompas, pasando por la colocación de un DIU hasta las pastillas anticonceptivas con todos las implicaciones a nivel hormonal que tienen.

Lo importante es tomar la responsabilidad sobre las decisiones. YO no quiero tener más hijos. Entonces, YO tengo que actuar en consecuencia. Lo que corresponde es hacerme una vasectomía. Y me hice una vasectomía.

¿Qué es una vasectomía? Una operación sencillita que se basa en cortar el tubito que lleva los espermatozoides (producidos en la vesícula seminal) al testículo (que produce el resto del semen). Entonces, el semen producido no contiene más espermatozoides! A lo bruto, seguís disparando como siempre pero con balas de salva :p.

Yo pedí turno con un urólogo, me saqué todas las dudas (un poco trata de disuadirte), me mandó a hacer un par de estudios pre-operatorios de rutina, y luego la operación, que es ambulante y bastante rutinaria. Una semana con los testículos hinchados, y otra sin poder hacer ejercicio. Un control un par de semanas después, y otro un par de meses después. Y listo.

Se siente bien poner el cuerpo donde uno tiene la ideología.

De yapa, les dejo un hilo de twitter muy gracioso de Emanuel Rodríguez (a quien yo "sigo desde Cemento") sobre este tema.

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