Paseo por Perú

Con la familia aprovechamos las vacaciones de invierno e hicimos un paseo por Perú. No es la primera vez que yo visitaba el país, pero en la otra oportunidad sólo había estado en Lima. Esta vez la base del viaje fue Cusco.

A Cusco llegamos, en un vuelo vía Santiago de Chile, y ahí nos quedamos la primera noche. Luego hicimos dos noches en Ollantaytambo, y volvimos a Cusco para el resto de las vacaciones, con excepción de la noche en Aguas Calientes para la visita a Machu Picchu

La salinera de MarasCentro de investigación agrícola incaico Moray

El primer día después de llegar hicimos un gran paseo por distintas zonas. Empezamos por Valle Sagrado, pasamos por Pisac, la salinera de Maras, Moray, y terminamos en el Templo del Sol de Ollantaytambo, ciudad donde nos quedamos dos noches.

Al otro día fuimos hasta Chinchero, y luego de visitar su conjunto arqueológico bien temprano, empezamos una caminata que duró hasta la tarde, como 12km, pasando por varios miradores, y especialmente por las cataratas de Poc Poc.

Esa caminata fue larga, pero casi siempre descendiendo. La que se nos complicó realmente fue la subida hasta la Montaña de Siete Colores, pero más que nada por la altura (subimos hasta pasados los 5000 m.s.n.m.). Moni a mitad de camino tuvo que fallbackear a subir en caballo, y Male llegó a duras penas. Felu subió bien pero con dolor de cabeza. A mí me empezó a molestar la cabeza en la bajada.

Papas, muchos tipos de papasCon Felu en el pico (una subidita extra) con la Montaña de Colores en el fondo

Un par de días después subimos hasta la Laguna de Humantay. En esta ocasión Moni y Male optaron por subir a caballo desde el comienzo, entonces Felu y yo pudimos mantener un ritmo más movido y constante. Pero la altura se notaba, y paramos varias veces por falta de aire.

Esas caminatas nos prepararon para la más larga, que era la llegada a Machu Picchu. Hicimos lo que llaman el "camino de un día": fuimos hasta Ollantaytambo, de ahí nos tomamos un tren, y nos bajamos en un punto intermedio, desde donde tuvimos una subida bastante picante durante alrededor de 3 horas, almorzamos, y luego continuamos un par de horas más hasta que llegamos a la Puerta del Sol. Luego bajamos hasta Aguas Calientes, donde pasamos la noche, y al otro día hicimos el Circuito 2 dentro de Machu Picchu.

Todo maravilloso.

La laguna de Humantay, y el glaciar que le provee de aguaLa vista de Machu Picchu desde la Puerta del Sol

En todos los paseos, caminatas y visitas tuvimos al mismo guía: Ronal, de Perú by Locals. La verdad, fue un lujo. No sólo nos fue contando sobre la historia de los incas y Perú, sino mucho sobre flora, fauna, la gente local. Y charlamos sobre política, organización social, las problemáticas que tienen sus comunidades, etc.

No sólo ahí tuvimos suerte en el viaje, sino en otras tres instancias muy puntuales en las que zafamos de ojete :). La primera fue ni bien arrancamos: ¡nos olvidamos de llevar la Libreta de Familia! Cuando estábamos en Ezeiza, casi al final de la cola de migraciones, me di cuenta del error. El DNI de Male dice que Moni y yo somos sus mapadres, pero el de Felu no (porque tenía más de 16 cuando lo hizo, parece). El tipo de migraciones nos dijo que no podíamos viajar, pero que iba a averiguar con su supervisor. Yo pensé que era sólo una excusa para afirmarse en el "no", pero volvió diez minutos después y dijo que el supervisor había chequeado en el sistema (¿RENAPER?) y que nos habilitaba a viajar. Fiú.

El segundo fue que Felu perdió el teléfono a la vuelta de la Montaña de Siete Colores. Creíamos que no se lo había olvidado en el restaurante donde nos llevaron a almorzar como parte del paseo, pero luego no lo tenía. Me contacté con el restaurante y con la organización del viaje y me dijeron que no lo habían visto. Pero como a las cuatro horas me dijo que el chofer revisó bien la camioneta luego de otro viaje y que lo encontró, metido entre un asiento y un costado de metal. Y encima nos lo acercó hasta Cusco a la noche, un lujo.

Y el tercer caso fue cuando estábamos en el control de la entrada a la caminata que nos llevaba a Machu Picchu, en Choquesuysuy. Nos piden pasaportes, y les doy los DNIs de les cuatro (que es con lo que viajamos, ya que Mercosur). Pero nos dicen que las entradas/permisos para el parque están armados con los pasaportes, que necesitamos los pasaportes o no podemos entrar, :/. Por suerte alcanzaba con tener imágenes de los mismos, y yo tengo fotos de todos los documentos en mi teléfono, conseguí un wifi, y todo resuelto!

Cascada de Poc-PocArquitectura Inca (un pueblo inca-nsable)

Corriéndonos un poco de lo bueno, o bastante de lo bueno, hay algo para destacar de Perú (al menos de Cusco y de otras ciudades por las que pasamos) de forma negativa, y es el tránsito y la forma de conducir que tienen. Las calles son finitas, y hay mucho auto grande (taxis, vans, y camionetitas y camionetotas de transporte de turismo) que van a todo lo que da por esas callecitas. Doblan a lo bruto, te pasan rozando casi, y con pocos centímetros entre el espejito de costado y tu humanidad, igual te esquivan a 40 km/h. Tocan bocina todo el tiempo, y claro, hay tanta bocina que todos ignoran las bocinas, entonces tocan más y más bocina. Bastante estresante el asunto.

Lo otro que nos llamó la atención es que no están acostumbrados tanto a la refrigeración. Por un lado para las bebidas: era normal que quisieras comprar agua o gaseosa y estuviese "al tiempo" (que es cómo le dicen a "temperatura ambiente"), sino incluso la cerveza. He visto almacenes con heladeras y la bebida adentro... pero las heladeras apagadas, y todo a temperatura ambiente.

Pero eso es lo de menos, lo que nos sorprendió mucho más es la falta de frío en el expendio de carnes y derivados. Pasillos y pasillos con carnes, pollos, vísceras, todo a temperatura ambiente (y no precisamente fresco), con un olor bastante desagradable. Un guia de un paseo que hicimos por Cusco nos dijo que ellos estaban acostumbrados, pero que como turistas no compremos y comamos de esa carne, que nos iba a caer mal. No sé, me pareció un poco fuera de época.

Plaza Mayor de Cusco

En definitiva, el viaje estuvo buenísimo. Paseamos un montón, conocimos mucho sobre la cultura local (actual y previa), comimos rico, y en general disfrutamos :)

Templo Tres Ventanas
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Usando de otras formas a la Inteligencia Artificial

Las siguientes son dos anécdotas sobre la utilización de Chat GPT.

¿Por qué Chat GPT? Porque es la IA que tengo instalada en el teléfono, y en ambos casos era piola poder resolverlo desde ahí.

¿Por qué les traigo estas anécdotas? Porque son casos de aplicación bien distintos, y un poco fuera de lo que siempre se resalta de las IAs (especialmente en el campo del desarrollo de software). Una es configuración de sistema operativo, y la otra es arreglar algo físico.

El chip, mamucha

Configurando un Linux

La compu que venía usando Moni no daba más. La habíamos comprado bien al principio de la pandemia, una bastante tranquilita, y la vino usando desde ese momento todos los días, bastante, llevándola de un lado para el otro.

Decidimos comprar otra, y luego de algún análisis terminamos eligiendo una IdeaPad 15". La compramos vía Amazon, la recibimos una semanita después, todo joya. Ni bien recibirla, le instalé Kubuntu 24.04. Y aunque siempre es un detalle ver cómo entrar al BIOS, que botee del pendrive, y luego instalarlo más allá de lo que ya tiene de Windows y sus protecciones, anduvo todo de una.

Lenovo IdeaPad Slim 3 15AHP10

Excepto un detalle: cuando bajabas la tapa, y la volvías a levantar, no andaba el teclado. Agarré el teléfono, más que nada porque justamente el teclado de la compu no arrancaba, abrí Chat GPT, y le planteé el problema.

En estos casos trato de ser lo más escueto y genérico posible, para no dar información por sentada que quizás limite la búsqueda o posibles investigaciones. Le dije: "Ubuntu en el ideapad funca ok, pero cuando cierra la tapa y la levanto, no anda el teclado (sí el pad del mouse)".

Me fué pidiendo algo de info al principio, para tratar de acotar qué teclado tenía justo esta Ideapad, cómo lo veía el kernel de Linux, si el driver tal o cual cosa, etc. Empezamos a probar de cambiar algún parámetro acá o allá, cambiar una config de booteo para la administración de energía, ver qué info tiraba en los logs al arrancar la máquina o luego al levantar la tapa.

Y acá apareció algo de usar esta tecnología que de otra manera es un embole: el análisis de logs y la búsqueda a partir de ellos. En este caso donde no me andaba el teclado, yo hubiese tenido que leer los logs, entender donde había info relevante, copiarla a otra compu, buscar, etc...

Acá lo que yo hacía era sacarle una foto a la pantalla.

Sí, eso. Le sacaba una foto a la pantalla y se la pasaba a Chat GPT, que leía la foto (bueno, OCR y eso) y buscaba lo más relevante, y volvía con más info o cosas a probar. Por ejemplo, le pasé la siguiente foto y se dio cuenta que el modo "S3" de suspensión no estaba incluido en el log (dice ACPI: PM: (supports S0 S4 S5) en vez de algo como supports S0 S3 S4 S5), entonces con eso descartó una serie de pruebas.

Foto de los logs para que Chat GPT vea qué onda

Probamos un montón de cosas. Que si era lo que disparaba cerrar/abrir la tapa o el suspender en sí. Que el modo de suspensión. Que el driver, si agregado o dentro del kernel. Que qué pasaba en una consola virtual. Que si era del kernel, el desktop, libinput o X11.

Todas esas pruebas descartaban situaciones pero sumaban info. En un momento se puso a buscar situaciones reportadas similares, y encontró un caso con una máquina similar, con ubuntu similar, donde la solución reportada era:

sudo tee /etc/modprobe.d/amd_pmc.conf <<< 'options amd_pmc enable_stb=1'

Y pumba. Hice eso y el problema se solucionó.

¿Podría haber llegado yo a esta misma conclusión? Quizás, luego de horas de búsquedas, pruebas, y aprender montonazo de cosas bajo nivel que tampoco tengo ganas de meterme. ¿Alguien con más experiencia podría haber llegado a lo mismo en menos tiempo? Ponele que sí, ¿pero quién?

Entonces, quería resaltar esta utilización de la IA como "ayudante de investigación", donde te va mostrando/enseñando sobre los subsistemas del sistema operativo, pidiendo pruebas, guiándote a una solución.

La verdad, fue una ayuda genial. Acá les dejo la conversación completa.

Arreglando una ventana

Cuando refaccionamos la casa actual, para la parte nueva decidimos poner ventanas de doble vidrio, ya que aunque son más caras al principio, luego es negocio en lo que se ahorra de calefacción / refrigeración, y encima aisla mejor los ruidos externos.

Para los baños decidimos poner unas ventanas de tamaño medio (no eran ventanales, tampoco ventiletes) pero que tienen la particularidad de que son oscilobatientes: se pueden abrir de dos maneras distintas: como una ventana normal, o con un pequeño ángulo en vertical, como ventilación.

1) Cerrado  2) Ventana normal  3) Como ventilación

Hace un par de semanas encontré que una de estas ventanas funcionaba mal. No terminaba de cerrar, y por eso mismo se trababa el mecanismo de la manija, que tiene las tres posiciones que se ven en la imagen. La ventana se podía abrir del todo en "la vertical" (hasta ese ángulo que permite) o apenas apoyarla contra el marco. Pero no funcionaba correctamente.

Contacté al soporte de postventa de la gente que me vendió e instaló todo esto en la obra, y me pasaron presupuesto. Un PDF, que abrí y miré así nomás, decía 120. Pensé: medio careli, 120 lucas sólo por ajustar la ventana (sin repuestos, digamos), pero bueno, todo está caro hoy en día. Tipo a la semana me decidí y le dije al de soporte que avancemos. Me pasó el CBU para que mande el total, antes de planear una fecha. Qué carajo. Me fijo en el presupuesto, para ver que decía del pago adelantado, lo leo bien y ahí me doy cuenta que no decía 120 mil pesos, decía 120 dólares. Me pareció un despropósito.

Entonces me tiré a ver si la podía arreglar yo. De última los llamaba, pero como último recurso.

Como en el caso anterior, le pregunté a Chat GPT. Me dijo de donde se podía ajustar, porque la ventana tiene unos buloncitos excéntricos que se mueven con una llave allen y permite llevar a la ventana a que cierre perfecto. Pero no pude. Y a los diez minutos de jugar con los ajustes, se me cae la llave allen entre la ventana y el mosquitero, y no podía meter el brazo para sacarla.

El mecanismo superior, con la ventana todavía puesta

Eso cristalizó un poco las cosas, y decidí sacar la ventana, y terminar de entender si el mecanismo no andaba porque la ventana no cerraba, o la ventana no cerraba porque el mecanismo no andaba. Y de última sacaba la llave allen, volvía a poner la ventana, y llamaba a soporte.

Una vez sacada la ventana el misterio aumentó: el mecanismo seguía sin moverse bien, pero ahora ya estaba seguro que no estaba "mal-encajando" en la estructura del marco. Le conté a Chat GPT lo que pasaba, y le mandé un par de fotos.

La ventana de costado

Me fue contando cosas que veia, y describiendo cómo trabajaban los mecanismos, todo aprendizaje para mí. En un momento dice "No veo ninguna pieza rota a simple vista, pero sí es muy posible que alguno de los carros internos de la cremona se haya salido de sincronización o que un seguro anti-falsa maniobra haya quedado enganchado.".

Eso me hizo sospechar de algo que veía, un pitoncito mínimo, que se movía raro. Fui al otro baño y comprobé que ese cosito se movía de forma muy distinta. Entonces le mandé otra foto más con ese comentario:

Este pestillo no baja del todo

Y me contestó "Ese pestillo negro que se ve en la foto es, efectivamente, el seguro anti-falsa maniobra", y un par de recomendaciones, principalmente que le ponga WD-40 y trate de hacerle fuerza para destrabarlo. Hice eso, y el pitoncito se hundió, ¡y la ventana empezó a trabajar bien! No fue todo éxito, sin embargo, porque el pitoncito no volvió a salir :/

La IA me dice entonces que no había demasiado problema en que quede hundido, "De hecho, muchos fabricantes venden herrajes sin ese seguro, o hay gente que lo inmoviliza cuando da problemas. El único efecto es que desaparece la protección contra girar la manija cuando la hoja está abierta. No afecta el cierre ni la estanqueidad.".

Me dispuse entonces a volver a poner la ventana. La puse en su lugar, y efectivamente cerró todo bien. Es más, no logré encontrar qué "movimiento mal" puedo hacer ahora que el pitoncito está hundido.

Lo que quiero al contarles esta segunda experiencia es resaltar el dominio de aplicación. Porque al final la ayuda fue un poco como en el primer caso donde fue guiando mis acciones, enseñándome sobre el mecanismo, pidiéndome que pruebe cosas. Pero en este caso sobre una reparación "física", una ventana de mi casa. Nada que ver para lo que uso la IA en el día a día...

Toda la conversación acá.

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Filosofía aquí y ahora

Durante la época de oro del Canal Encuentro yo había hecho un programa para la compu que me permitiera bajar el contenido de algunos programas de Encuentro para verlos luego. Fui viendo algunos, incluso me queda un remanente que estoy viendo de a poco. Pero hubo un programa que nunca terminaba de comenzar a ver. Era, justamente, Filosofía aquí y ahora, de José Pablo Feinmann.

No me voy a ponerles a hablar de José Pablo, fue filósofo, historiador, investigador, periodista, escritor, guionista, dramaturgo, profesor y conductor de radio y televisión, así que de algún lado seguro lo conocen.

Filosofía aquí y ahora fue un programa de televisión donde él desplegó las propuestas de los grandes pensadores de todos los tiempos y presentó sus escritos esenciales para pensar la historia del mundo y de la actualidad desde un marco filosófico. Se emitió por Canal Encuentro entre 2008 y 2016.

Escenario virtual del programa

Me costaba arrancar porque había que sentarse y prestarle real atención, y nunca terminaba de encontrar ese hueco. Entonces se me ocurrió llevarlos a audio. Los convertí a mp3, los metí como si fuera un podcast más en el teléfono, y ahí lo empecé a escuchar mientras caminaba, manejaba, cortaba el pasto, etc.

El contenido me encantó. Me sorprendió que José Pablo toca mil temas, los distintos puntos de vista sobre cada cosa, filosofía, historia, política. Los programas están re buenos, y en algún momento se me ocurrió que toda esa obra debería quedar mejor registrada. Poder acceder a las distintas partes a modo de referencia, facilitar el volver a explorar temas puntuales, etc.

Tuve la idea de pasar todo esos audios a texto. Desgrabarlo a mano sería demasiado trabajo, pero ¿y si usaba la misma tecnología que ya había explorado para armar el buscador de Decime Quien Sos Vos? Eso facilitaría mucho el trabajo, pero en realidad no deja los textos de la mejor manera. Sirve para buscar palabras, pero no para dejar "texto que se pueda leer como corresponde de corrido".

Igual iba a ser un montón de trabajo. Me tentaba volver a escuchar los audios y corregir los textos para que sean legibles. Y no me molestaba hacerlo gratis, como una forma de que la obra no se pierda y que la gente tenga acceso libre a este conocimiento. Pero no lo haría sin obtener algún permiso, claro, porque sería un bajón tomarse tanto esfuerzo para después recibir una carta y tener que apagar todo.

A través de mi amigo Diego Igal me puse en contacto con las hijas de José Pablo, Virginia y Verónica. Les expliqué toda mi idea, y no sólo me dieron permiso, sino que les encantó el proyecto.

José Pablo Feinmann

Entonces me puse manos a la obra. Quería tener los textos completos, que se pueda buscar en ellos, y que la gente pueda aprovecharlos. Texto plano, sin mayores rebusques, más un buscador.

Terminé montando este sitio web donde pueden ver el índice completo con los 110 episodios de las 8 temporadas, más algo de metadata que rescaté del contenido de Encuentro. Para aquellos episodios que ya tengo el texto (al momento de escribir esto, las primeras tres temporadas completas y más de la mitad de la cuarta) pueden hacer click en el título y acceder al contenido completo.

Y le armé un buscador, claro. En la página principal, arriba de todo, pueden ver el campo para buscar. Prueben "San Martín", por ejemplo :).

Todo es mejorable. Los textos están bastante bien y son súper aprovechables, pero no es "calidad escritor" obviamente, porque José Pablo en el programa no leía un texto, sino que hablaba directamente. Hice la transcripción respetando el material, sin ocultar que originalmente era un programa de televisión. Sólo realicé ediciones menores (como eliminar titubeos o repeticiones) sin alterar el significado en ningún caso.

El sitio en sí lo hice yo, que no me gusta hacer sitios web :). Pero es simple, funcional, y no taaan feo. Los colores me quedaron muy bien (recuerden, soy daltónico).

Bueno, ¡que lo disfruten! Y compártanlo, así más y más gente puede aprovechar este contenido.

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Recorrido

—Dale, apurate, muñeco de torta —le dijo Daniela.

—Eh, ¡che! —se hizo el ofendido Ramiro—, pero mirá que elegante que estoy.

—Dale, cambiate y vamos

—No, vuelvo a casa vestido así

—¿Viniste así a trabajar?

—No, con los jeans y remera de siempre, pero me cambié al mediodía antes de la reunión con ese cliente que te comenté.

Hizo una pausa y agregó:

—¿No me queda pintado el traje?

—La verdad que sí, pero vamos.

—¿Venis a casa? Nunca querés venir a casa —le reclamó él.

—Es que vivís en la loma del orto.

—Dale, te cocino algo.

Ella se le acercó y lo abrazó, apoyándole los pechos y la pelvis.

—Es que así vestido quiero comerte a vos.

Se besaron. Cuando él quiso avanzar a uno de sus pechos, ella le pegó en la mano.

—¡No! Te aguantás. Dale, vamos a tu casa.

Fueron caminando hasta el subte. Hacer a pie esas doce cuadras era una buena excusa para tomar algo de aire fresco, y de paso llegar a tomar el transporte un poco más tarde, que iba más vacío. Estaba lindo para caminar.

—¿Viste cómo me miró esa rubia? Me queda bien el traje, ¿eh?

—Que mire todo lo que quiera —le dijo Daniela—, la única que agarra soy yo.

Y lo pellizcó en la cola.

Bajaron para tomarse el subte. Tuvieron la suerte que uno estaba por salir.

—¿Viste cómo me dejó el asiento ese muchacho? Sabe reconocer a una persona importante —dijo Ramiro mientras se acomodaba la solapa del traje.

—Dale, boludo —lo retó ella—. Hay más asientos por allá, sólo se corrió para que nos podamos sentar juntos.

—No sé, no sé...

Media hora más tarde se subieron al tren. Por suerte, estaba medio vacío.

—Que suerte que viniste hoy conmigo —continúo pinchándola él—, si viajo sólo, así vestido, no sé si puedo evitar que se me pegue alguna señorita...

Ella lo miró fijo unos segundos.

—Sos un tarado.

Se puso los auriculares y fijó la vista en la ventana.

Caminaron en silencio las siete cuadras de la estación al departamento. Él empezó a hacerle otro comentario pero ella lo miró furibunda, y él se calló a tiempo. Sin embargo, cuando estaban llegando, le largó:

—Bueno, ya estamos acá, ahora sí vas a tener la suerte de desvestir a esta ricurita.

—Imbécil. Siempre lo mismo. Decir que ya se hizo de noche, si no me vuelvo a casa. —Miró para otro lado.

Él hizo una mueca como de desagrado, dejó la mochila, y se metió la mano en el bolsillo del pantalón. Acto seguido empezó a palparse todos los bolsillos del traje, vacíos.

—Uy, me olvidé las llaves con la otra ropa.

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Cómo sacudirla apropiadamente

Hay cosas en la vida que en algún momento uno tiene que aprender a hacer bien. Por ejemplo, aprender a sacudirla. ¡A no asustarse! El procedimiento es sencillo.

El primer paso consiste en hacer un movimiento brusco, nada sutil, para lograr que se desprenda la mayor cantidad de líquido posible. Luego, en general, sigue una pequeña pausa para que el resto se estabilice un poco. Y finalmente se remata el proceso con dos o tres movimientos más sutiles, según se considere necesario, para evitar luego andar goteando por ahí.

Y esa es, entonces, la técnica para sacudir una cucharita luego de revolver el café.

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