Un largo, largo camino a casa

El jueves terminamos el curso una hora antes de las seis, así que aproveché y me fuí rápido al hotel a dejar las cosas. El bus de la empresa, el tren hasta Dun Laoghaire, cinco minutos de caminata hasta el hotel, subir y dejar las cosas. A las seis ya estaba afuera nuevamente.

Aunque el cielo estaba encapotado y a punto de llover, tenía una o dos horas de luz para pasear un poquito por esa zona, que no la había recorrido, y al menos el muelle parecía interesante. También pasé por una librería, porque tenía un encargo y otras cosas que comprar.

Como siempre, prefiero no salir a comer sólo cuando estoy afuera, así que me compré algo de comer y unas cervezas, y me fui al hotel. Antes de subir, pasé por recepción para que me dieran el código de acceso de internet de ese día.

Internet

Llegué a la habitación y me conecté. Bueno, es un decir, porque no funcaba. Y acá corresponde recapitular algo.

Todavía en Argentina, averigüé y me confirmaron desde el hotel que daban acceso a Internet en las habitaciones, con un costo diario de 10 euros que yo tranquilamente pensaba cargárselo a Ericsson. Cuando llego el primer día y me quiero conectar, veo que lamentablemente es por cable, no wifi.

No importa, me conecto, y nada. No tenía link (no se me prendía la lucecita de dónde uno enchufa el cable), así que seguro que no era yo. Llamo a soporte al 222, como decía un cartelito por ahí, y constantemente ocupado. Llamo entonces a recepción, y tratando de ponerme lo menos técnico posible, les expliqué que "internet no andaba", y que eran ellos porque no tenía "ni señal".

Me dijeron que revisaban y subían para ver si podían ayudarme. Yo me puse a acomodar las cosas, y unos cinco minutos después me percaté que ya tenía link, así que me apronté a ver si funcaba todo ok. En eso llamaron a la puerta, y eran un muchacho y una señora, que venían a ver qué onda. Les dije "je, link ya tengo, ustedes tocaron algo, ¿no?". El flaco me contestó que sí, que habían cambiado unos cables, pero mejor revisar si funcionaba.

Fuimos a la laptop, y me fijé que tenía ip, gateway, y hasta dns! Abro el Firefox, y entro a una página del hotel que me pedía un código. El flaco se vio contrariado por la situación, explicándome que eso debería verlo si estaba conectado al wifi, pero no, yo tenía la eth1 apagada, así que estaba por cable seguro. Anyway, el pibe me dice que me va a tener que dar un código por día, y todo bien por mi.

Volvemos al último día, donde llegué a la habitación y me conecté, y no funcaba.Luego de media hora de hacer pruebas (las que no voy a escribir acá por lo tedioso), me aseguré finalmente que el problema era de ellos: yo tenía ip, tenía gw, y lo único raro era que el dns correspondía a otra red; podía hacer ping al gw y al dns, pero un "dig @dns www.google.com" no funcaba, y un ping a OpenDNS tampoco. Un tcpdump me mostró que cada muuuuuy tanto recibía un paquete de respuesta del dns, hice un ping a www.google.com, y la enésima vez que recibió la IP del dns, probé lo que decía antes: el ping me marcaba un 98% de paquetes perdidos (de unos 480 envíados, recibí 2).

Por suerte no era tarde, así que llamé al 222, y ocupado. Llamé a recepción, y me dijeron que tenía que marcar "9" antes. Ok, llamo al 9222, y ocupado. Es más, ya al marcar 9 daba ocupado. Llamo nuevamente a recepción, y me dicen que está ok ese tono de ocupado, que ella tiene el mismo, que vuelva a probar. Ya desconfiado, sin saber si la mina tenía mala leche o era simplemente estúpida, vuelvo a probar 10 veces, y nunca tuve respuesta. Llamé entonces a recepción y le rompí las pelotas hasta que mandó a alguien.

Vino un flaquito, que comprobó que "internet no andaba", e intentó llamar al 222 (acá me reí yo, porque el flaco luego de probar 10 maneras distintas, terminó llamando a recepción diciendo que había probado todo y no sabía más que hacer). Finalmente la mina de recepción llamó a soporte (es una empresa externa, que es la que les da internet a ellos; pero no solo el acceso, sino toda la solución, parece) y me pasó la llamada. Luego de algo de música y unas opciones raras (en una tuve que elegir si estaba con wifi en el lobby, o por cable en la habitación), y una voz grabada que me daba instrucciones super elaboradas como "agarre el cable negro que está con un cartel de Internet, y enchúfelo en su computadora", me atendió un humano.

Era un piba. Pobre, porque en tres minutos le conté toda la situación, desde que tenía los datos, hasta lo del tcpdump. Yo pensé "o entiende todo y hace lo posible para resolverlo, o me corta". Por suerte, caí con alguien más o menos calificado, que me fue haciendo algunas preguntas (hasta mi MAC address), y estuvo, al menos, haciendo como si tratara de resolver algo. Al rato me dice que ella probó todo y está bien, que iba a averiguar con back office, y me puso en hold. A los 10 minutos volvió, pero sólo con una mala noticia: ellos veían todo bien, y tenían que pasarle todo a un soporte externo, que vaya probando cada 10 minutos, y me dió un número de reclamo.

No internet, no paseo

Ok, sin acceso a la red. No podía revisar mail, no podía entrar en IRC en #pyar, y no podía buscarlo a Lucio en el IM para hablar de la charla que estamos preparando. Pero como tenía laburo que hacer en la máquina, no me preocupé.

Estoy haciendo un programita para mostrar texto como presentación en filminas, y como dice mi amigo Karucha, con Python se puede programar sin tener acceso a internet. Uno tarda más en encontrar la info, pero está, y pude avanzar bastante en mi sistema hasta que me fui a dormir.

Al otro día me levanté temprano, me bañé y luego de desayunar me tomé un bus hasta el aeropuerto. Todo sin novedad, hasta que llegué al "charlsdegol" de París, donde tenía la escala a Buenos Aires. Una escala complicada, porque tuve 11 horas de espera (sí, once, joder). Ojo, que viéndolo desde otro punto de vista, me daba tiempo para salir a la ciudad y pasear un poquito.

Acá fue donde comenzaron los problemas. Aunque mi primer impresión de los franceses fue buena, ellos mismos se encargaron muy prontamente de marcar lo antipáticos que son. Al bajar del avión uno tiene dos posibilidades, o va a la zona para tomar el otro avión, o va a la zona de salida del aeropuerto. Antes de tomar esta decisión, le pregunté a un flaquito del aeropuerto que andaba por ahí si podía salir sin problemas del aeropuerto, ir a la ciudad, y volver en unas horas. Terminé hablando en castellano, y me comentó que él estaba casi seguro que sí, que el único problema posible es que necesite una visa para entrar, que le pregunte al mismo tipo que hace el trámite de salida (que no intente pasar directamente, que pregunte). Ok, fuí allí y el con este también terminé hablando en castellano, y me dijo que no había problema. Ese fue el punto hasta donde estuvo todo bien.

Antes que nada tenía que buscar dónde agarrar el tren, y dónde dejar el bolso (mi único problema es que yo tenía un bolsito de mano, que como compré algunas cosas en Irlanda pesaba bastante; está todo bien para llevarlo un rato, pero ya incluso me empezó a romper las pelotas de llevarlo de un lado al otro del aeropuerto).

Fuí a Turismo, y les comenté que tenía algunas horas libres, que quería ir al centro de la ciudad a conocer algo. Como la mina no reaccionaba, le pregunté dónde me podía tomar el tren, y me contestó que no era un buen día para trenes, que tenían un problema, que salían uno de cada tres, y que no me los recomendaba, pero que había un bus que por 20 morlacos de los europeos me llevaba al Campo Elíseos, ida y vuelta. No me hacía ninguna gracia gastarme esa guita sólo en el viaje, pero si no quedaba otra... Después de eso, la mina no me dijo más nada. Entonces le pregunté, "y ahí qué hago?". Para mi sorpresa, la mina (la que te atiende en turismo!) se encogió de hombros. "¿Algo para ver, algún museo?", le pregunté, y ahí me dió dos folletos y me mandó a una pared donde había 500 más.

Bien, ya tenía como ir al centro. Ahora tenía que dejar el bolso. Ahi mismo en turismo pregunté por un lugar dónde haya lockers o algo, y me mandaron para una punta. Luego de caminar un buen rato, y terminar esa zona, me di cuenta que no había nada ni remotamente parecido. Por suerte había un mostrador de informaciones. Le hice la misma pregunta, y me contestó "Gate 4" y mandó por donde había venido. Comencé a caminar, y lo que más sospecha me traía era que en todos los carteles, no habían "gates", todas las zonas del aeropuerto tienen otros nombres. Ok, seguí caminando, y le pregunté a otra persona. Me dijo que ni idea, pero que por esa zona seguro que no, y que más allá había otro mostrador de informaciones. Tuve que esperar cinco minutos que la mina dejara de hablar con las amigas, y me mandó a otra punta del aeropuerto, diciendo "Gate 4". A esa altura yo creía que "gate 4" es un código que estas hijas de puta usaban para mandarme a cagar, pero seguí caminando para esa zona.

De cualquier manera, era para el lado del tren, donde yo pensé que quizás habían otros lockers, así que todo bien. Obvio, no encontré nada ni parecido a un lugar para dejar valijas, así que en el camino le pregunté a un par de morochos que había ahí. Uno me despachó enseguida con un "no english", pero el otro, con un inglés muy malo, me quiso ayudar. Cuando entendió lo que quería, me comentó (más con señas que con palabras) que no habían más lockers en el aeropuerto ni en ninguna zona de esas, por una cuestión de seguridad, por las bombas.

Debo reconocer que este es el que me pareció más creíble de todos. La única oportunidad que tenía era tomarme el tren, y jugarme a que haya lockers en la estación donde me baje (que es normal en estaciones grandes, y asumí que la de los campos elíseos esos debe ser grande porque el lugar es conocido). Así que caminé como 700 metros más y llegué a la zona de los trenes.

Un puto quilombo. Gente haciendo colas inmensas, guardias de seguridad y encargados de los trenes corriendo de un lado para el otro, etc. No sé que mierda pasaba, pero ni preguntar podías. Encima, en una estoy parado mirando que hacer (y descansando mis brazos por el bolsito), y escucho a una pareja de españoles que decían algo como "ni siquiera saben si se va a normalizar hoy". Y al 70% de los franceses a los que querés preguntar algo, te contestan "no english". Loco, ¡¡están en un aeropuerto internacional!!

Ahí me rendí: si había algo que NO quería que pase, es ir al centro y luego no poder volver en hora y perder el vuelo. Franceses del orto, mal organizados, y con poca ganas de ayudar. Gracias, me voy a gastar mi platita a otro lado. Métanse la torre eiffel en el culo.

Etapa final

Con la decisión tomada de quedarme en el aeropuerto, tuve tiempo para trabajar en el sistemita que estoy haciendo. Mucho tiempo. Horas.

Pero encontré un lugar piola para sentarme, sin gente que rompa las bolas, con enchufe, un monitor cerca para ver que no se me vaya el avión, y pude trabajar tranquilo. También aproveché para escribir algo de esto, ver un video de cómo dar vuelta una esfera "de adentro para afuera" (EDITADO: la url no existe más) (es buenísimo, ¡gracias Dave!), y un capítulo de los Expedientes X (voy por la cuarta temporada).

Luego el viaje, que no se me hizo tan largo porque entre dormir, ver una peli, laburar en la laptop lo que dura la batería, cenar, desayunar, y leer un rato, creo que me aburrí diez minutos...

Y finalmente, en casa, :D. Fotos de Irlanda, acá.

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Proyecto Alba

El Proyecto Alba es un proyecto para la realización de un Sistema Informático Abierto de Gestión Unificada para Unidades Educacionales que brindará una herramienta realizada en software libre para el trabajo cotidiano en estas unidades.

Si les interesa, aparte de revisar el sitio al que apunto en el párrafo anterior, pueden ir a la presentación oficial del sistema, el día jueves 27 de septiembre de 2007 en la Sala Meyer Dubrovsky del Centro Cultural de la Cooperación situado en Corrientes 1543 de la Ciudad de Buenos Aires a las 18 horas.

Durante la presentación se hará una demostración completa del Sistema ALBA, sus funcionalidades, las diferentes formas posibles de implementación, así como las ventajas que propone en beneficio de la mejor gestión de los centros educativos.

Revisen en la página, porque tienen que confirmar presencia por mail.

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On the run, again

Hace bastaaaaaante que no estaba con diferencia horaria positiva (más de dos años, desde EuroPython 2005).

Estas lineas las estoy escribiendo desde Dublin, Irlanda, donde llegué hoy para estar mañana y pasado en un curso de Mobile TV, enviado por Ericsson. El viernes ya arranco de vuelta pa' los pagos, llegando a casa el sábado a la mañana.

Irlanda es rara, porque la gente habla inglés pero es una ciudad europea, :). Bah, no sé si rara, pero es la primera vez que me pasa a mí.

Anyway, dos fueron las cosas que más me llamaron la atención por ahora.

La primera es que tienen el volante del lado equivocado, ;). Parece que ellos están de acuerdo en eso, porque no chocan ni nada, pero a primera vista causa impresión. Uno está tan acostumbrado a que el flujo de vehículos sea distinto, que en los cruces o rotondas siempre me da la impresión de que se la van a dar, pero ellos van por el carril que corresponde y todo bien, jejeje.

La segunda es que yo pensé que hablaban inglés, pero no. Bueno, sí, Irlanda tiene otro idioma oficial aparte del inglés, el irlandés. El problema es que cuando hablan inglés lo hacen de tal manera que uno entendería más si hablasen en klingon... Hablan tan cerrado y rápido que hay que pedirles que por favor frenen un poquito. Ahí sí, mágicamente, uno empieza a entender..

Llegué al hotel a la tarde, así que no tuve demasiado tiempo para conocer, pero aproveché que quedaban un par de horas de luz y me fuí para el centro, para conocer la ciudad de la forma que a mi más me gusta: caminando.

Son típicos los bares, obvio, y The Temple Bar es un clásico. Más que nada para seguir el ritual, entré y me tomé una pinta de Guiness tirada negra, :). Pensé que me iba a salir más caro: sólo cinco euros (lo mismo que pagaba la pinta de cerveza en Bologna cinco años atrás).

Veremos cómo siguen estos días, pero mañana ya empieza el curso y no voy a tener mucho tiempo libre...

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Decimal, binario y el asado

Resulta que era sábado a la noche, no tenía mucho que hacer porque Moni estaba en Bariloche, y hubo una pregunta interesante en la lista de PyAr. Y la respuesta me salió bastante bizarra, en general fue bastante comentada. Motivado por un comentario en la reunión del otro día, la busqué y la releí (por primera vez). Y como me causó gracia, la rescato acá. La pregunta era por qué al redondear 39.285714285714285, el usuario no veía un 39.29, sino algo raro:

> Sin redondear:
>
> >>> chargeandprop("EEARGPLRGKGDQKSAVSQKPRSRGILH")[1]
> 39.285714285714285
>
> Con round a 2 decimales:
>
> >>> round(chargeandprop("EEARGPLRGKGDQKSAVSQKPRSRGILH")[1],2)
> 39.289999999999999

El detalle acá es que te están mostrando un número binario en su forma decimal. ¿Por qué en forma decimal? Porque hace rato que tenemos 10 dedos en las manos, y contar en esa base nos es natural. ¿Por qué el número es binario? Parecerá arcaico a esta altura, pero seguimos teniendo procesadores que trabajan en forma binaria: a nivel de silicio la FPU (floating point unit) de tu micro guarda el nro en binario.

Hagamos una analogía, para que resulte más fácil de entender. Viene tu sobrinito de 12 años, y te dice "tío, tío, enseñame algo que no entiendo de matemática". Vos, envalentonado por demostrar tus conocimientos, y viendo que es la única manera de salvar el fin de semana luego de que Argentina haya perdido 3 a 0 en la Copa América, le contestás "Obvio, lo que quieras". Entonces tu sobrino te da un lápiz y un papel y te dice... "escribí 'un tercio'".

Vos sonreís, aunque una gota resbala sobre tu frente, temiendo lo peor, y le escribís, con suspenso, un "1/3". El nene, casi como un enviado del diablo (no reconocés tanta maldad en sus ojos), sonríe levemente, sabiendo que caíste en su trampa, y que a partir de ahí él seguirá subiendo y vos en decadencia, y te dice "no, pero con coma".

Entonces, vos, con una cintura hábil, luego de tantos años de enfrentarte con la AFIP, le escribís un "0,3...". Y cuando casi empezás a explicarle el significado de los tres puntos, el te sacude un lapidario "no, pero hasta el final". Ahí vos sabés que perdiste, de que no hay una maldita manera de escribir infinitos 3, y menos en una sola hoja, y le contestás "no, nene, las gallinitas no hablan", y te vas a revisar como anda el asado.

Ok, el procesador hace algo parecido, pero en binario. Cuando vos en decimal le decís redondeame un "39.285" a dos decimales, el tipo intenta anotar un "39.29" en su lápiz y papel binario, pero no puede. Aunque a nosotros, ese nro nos resulta fácil, a él no, porque a nivel binario no tiene suficientes dígitos para escribirlo.

Quizás porque esté programado así, o quizás porque no tiene un asado que atender, la FPU hace su mejor esfuerzo y guarda internamente el número más cercano al "39.29". Y eso es:

>>> 39.29
39.289999999999999

Acá entra Python, quien en el intérprete interactivo, te muestra "la realidad posta posta, patente patente" (en inglés esta frase es distinta). Escribir directamente el nro, es como llamar a la función repr(), quien es lo más fiel posible con el ordenamiento de los átomos en el Universo:

>>> repr(39.29)
'39.289999999999999'

Ahora, si vos querés ser engañado, podés decirle a Python que te muestre algo más humano. ¿Cómo le decís que te convierta un objeto a su representación en cadena de texto de una forma más "humana"? Con str():

>>> str(39.29)
'39.29'

Ahí, lo que hace Python, sabiendo en parte cómo funcionan las FPU de nuestra época, y en parte porque aunque vayas ahora a revisar el asado los chorizos están quemados y los chinchulines te apagaron el fuego, es "redondear" ese nro a los quinces dígitos decimales.

Notar que el statement "print" llama automáticamente a str() para convertir los objetos a mostrar:

>>> print 39.29
39.29
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El movimiento se demuestra andando

La semana, finalmente, arrancó con todo, aunque el lunes no haya podido jugar al tenis (fuí, me cambié, y peloteé unos 20 minutos bajo una creciente lluvia, hasta que se puso peligroso el piso por lo resbaladizo...).

Antes de ayer me junté con Lucio, finalmente, por la charla para CaFeConf, Python más rápido que C. Los primeros resultados fueron sorprendentes (no voy a decir mucho más que esto antes de la charla misma). El laburo estuvo divertido, aunque se nos complicó bastante en el diseño de los ejercicios. Le pegamos hasta las dos de la mañana, y todavía nos falta reunir info...

Ayer fue la reunión de PyAr número 24, en el bar de siempre (Hip Bar, esperemos que sea la última vez que vamos allí: no nos dieron el lugar más cómodo que tienen, y se les acabó nuevamente la cerveza tirada!!). A ese respecto surgieron dos propuestas firmes, espero que se desarrollen como corresponde a futuro.

Más allá de eso la reunión estuvo interesante. Como siempre, se habla hasta de la muerte del cangrejo, pero fuimos más o menos tocando los temas que teníamos pensado tratar. Anyway, espero que el escriba de turno (Chaghi) nos deleite con la minuta del evento.

Para cerrar lo bien que viene la semana, hoy terminé de conseguir algo sobre lo que estaba trabajando: Google me confirmó que va a ser sponsor de la próxima CaFeConf (y encima tipo kernel, la más alta categoría, :D).

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