Siguen jodiendo

Es conocida mis aversiones a las religiones en general, principalmente porque implican que uno deba someter sus razonamientos y creencias a sucesos impuestos por otros. No estoy en contra de todos los aspectos de una religión, algunas tienen algunas cosas filosóficamente buenas. Pero desde el momento en que te obligan a no razonar en algunas cuestiones, me opongo.

No es que tooooodo lo que uno crea deba tener base científica (aunque soy un gran fan de la ciencia), pero yo creo en lo que se me ocurre, no en lo que quiere otro, que tiene su propios propósitos. "Fe basada en la experiencia y el razonamiento", dice Ellie, un personaje de Contact, un libro de Carl Sagan.

Pero este post no está condicionado por todas las religiones, sino por la Católica. Y no voy a hablar de Grassi y como se le desbarata su defensa en las acusaciones de delitos sexuales a menores, o de que esa Iglesia prefiere a un niño con hambre que a un preservativo (¿será para no perder clientes?). No. Este post va por el lado de la ciencia.

Y no voy a hablar de historia. Aunque estamos 1000 años científicamente atrasados porque la Iglesia Católica, en el apogeo de su poder, impedía un desarrollo científico normal (como ejemplo, podemos citar el enfrentamiento con Galileo Galilei, que suele tomarse como el mejor ejemplo de conflicto entre la autoridad y la libertad de pensamiento en la sociedad occidental), este post viene a hablar de una pelea actual de la peor de las Iglesias.

Y es que los tipos siguen empecinados en hacernos creer que un día vino Dios y creó a Adán y a Eva, como seres humanos "finales", a su imagen y semejanza, y que de ahí venimos el resto.

Existe otra teoría, de un lunático que entre alguna de sus alucinaciones sentó las bases de lo que llamamos teoría de la evolución. Este muchacho, que estaba tan loco como para recorrer el nuestro sur en un viaje, no era más que Charles Darwin. Un loco.

Claro, a este loco lo reconfirman todos los científicos. Pero lo yanquis, cada tanto llevan a la corte la decisión de permitir enseñar en las escuelas que el hombre desciende del mono. Y del pez. Y de una ameba. Etc. O sea, que las especies evolucionan durante miles de millones de años, a través de la selección natural, heredando pequeñas variaciones que mejoran las habilidades individuales para sobrevivir y reproducirse.

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¿Y por qué no quieren que se enseñen las teorías de Darwin en los colegios? Porque la Iglesia tiene la verdad, y es que Dios creó al universo y a todo en él. No vamos a dejar que mientan a nuestros niños, ¿no? Lo que pasa es que algunos tienen la verdad de su lado, parece, como George Bush que dijo que "En el tema de la evolución, todavía no está dicho en como Dios creó a la Tierra".

Y para que nos quede claro de que no es un movimiento de algunos locos, sino que es algo organizado y dictado por las máximas autoridades de la Iglesia, el mes pasado el Papa Benedicto XVI echó a su Astrónomo en Jefe (director del Observatorio del Vaticano) por haber contradicho en varias declaraciones públicas a la teoría del diseño inteligente (que justifica la teoría "Adán y Eva").

Pensemos. Razonemos. Critiquemos. Porque la Iglesia hace miles de años que tiene el objetivo de dominar al mundo. Y es a costa nuestra.

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Haciendo caso

El sábado a la tarde/noche fui a lo de Leito porque nos juntábamos por PyWeek. El camino que agarré fue Panamericana, Donado, La Pampa, etc.

El motivo de este post es el comportamiento de un automovilista sobre Donado. Tal calle (o avenida, no sé), es relativamente ancha con sus tres carriles, y un sábado a esa hora, bien tranquila. Tiene una velocidad máxima de 60, con carteles que lo indican, y los semáforos en sincronismo con esa velocidad.

En consecuencia, yo iba a casi 60, llegando a cada bocacalle algunos segundos después de que cada semáforo se ponga en verde, y no tenía ningún inconveniente: velocidad constante, onda verde, bien tranqui.

Pero había otro auto que aceleraba al cruzar la calle, y frenaba antes de llegar al otro semáforo (porque como había ido más rápido, todavía no se había puesto en verde). Cruzaba la calle, volvía a acelerar demasiado, y luego frenaba. Así todo el tiempo.

Si el tipo hubiese seguido las indicaciones de máxima, hubiese ido como yo, y llegado al mismo tiempo que yo al final de la avenida (es más, llegamos juntos), sin tanto acelere/frenaje. ¿Qué le costaba?

O sea, si hubiese seguido las reglas de tránsito, hubiese estado más tranquilo, con el mismo resultado final. ¿Por qué esa manía de no respetar las cosas?

Y estoy seguro de que esto de jodernos por no respetar las reglas se puede extrapolar a muchas otras circunstancias.

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Arrancando PyWeek 3

Este fin de semana arrancamos con PyWeek 3, la tercera edición de una competencia donde hay que hacer un juego en una semana (7 días exactos, para nuestro huso horario desde las 21hs del sábado pasado hasta las 21hs del sábado que viene). Por supuesto, al juego hay que hacerlo en Python.

Nos juntamos a las 7 de la tarde en la casa de Leito. Fuimos Lucio, Ricardo, Dave, Alecu, un tal Pablo, y yo. Leito ya estaba (obvio, era la casa), y Nubis pasó un rato.

Estuvimos discutiendo distintas alternativas, y a las 21hs en punto se conoció el tema del juego: The disappearing act (el acto de desaparición). Era uno de los que menos nos gustaba, pero nos pusimos a pensar qué juego armar. Fuimos a comprar vituallas para la noche y el día siguiente, mientras discutíamos distintas ideas.

Volvimos, y seguíamos charlando sobre distintas ideas. Pedimos comida, y ya íbamos delineando lo que queríamos. Mientras comíamos, seguimos puliendo detalles. Después de comer, cerrábamos los últimos cabos sueltos.

Poco después de medianoche nos pusimos finalmente a programar el juego. Separadas las tareas, equipos de una/dos personas trabajaban en puntos separados y cada tanto juntábamos las cosas, a veces pedíamos feedback de otros, sacábamos algún que otro tema a discusión, etc. Una forma de trabajo más que interesante.

Así toda la noche.

Yo me fui a las siete de la mañana. A esa altura ya teníamos hecho el motor del juego, casi toda la interfaz para el motor, el escenario, el público, etc. Leito ya estaba durmiendo, y Lucio estaba en eso. El resto, seguía trabajando.

Yo, despues de levantarme, no pude hacer nada en el juego porque tenía otras tareas, pero al final del día hice un update y ví que ya estaba todo integrado. Tenemos que usar estos días para pulir detalles, y tratar de llegar al sábado con un producto final, apuntando a la jugabilidad.

¡El finde que viene les cuento!

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Lo de Cuba es cosa nuestra

Este artículo de **Eduardo Aliverti* fue publicado por Página 12 el 7 de Agosto. Cuando lo leí, me asombró que el artículo me despejara tan específicamente algunas dudas que tenía. Entonces, con permiso del autor (¡gracias!), lo reproduzco acá.*

El periodista piensa, sólo, en esa gente (la mayoría, es probable) que no termina de desentrañar de qué lado ponerse.

Esa gente es la que por un lado simpatiza o se admira con los irrebatibles logros cubanos en la salud, la educación, el hambre cero, indicadores del más alto estándar de vida igualitario de toda América. Y que por otra parte no entiende y se lamenta de las restricciones a la libertad, de la prensa oficial, del partido único, del líder absorbente. Como las conquistas de la revolución no están en duda posible, ni siquiera desde la derecha más recalcitrante, lo criticado por la negativa invita a sumergirse exclusivamente allí para determinar qué tan cierto es eso de las libertades restringidas. O más bien: cuánto de más restringidos están los cubanos que la generalidad de los pueblos del mundo entero. El problema es que eso tampoco conduce a nada porque se transforma en una polémica bizantina, atravesada, gracias a la prédica de los grandes medios de comunicación (el poder, bah), no por cómo están las mayorías, sino por cómo las mayorías se imaginan que están. El emblema insuperable de ese aspecto es la libertad para salir del país. No todos los cubanos pueden hacerlo, es cierto. El "régimen" establece que al cabo de haber solventado todas las necesidades básicas de un ciudadano, éste no debe poder irse cuando mejor le plazca siendo que el Estado invirtió en su formación como se debe. Aun cuando esa decisión parezca entre cuestionable y horrorosa, no resulta invalidada la pregunta de adónde diablos pueden irse, si lo quisieran, las millonarias masas de miserabilizados del mundo. Las chicas o señoras que limpian en nuestras casas, ¿a dónde puede irse? ¿A dónde pueden irse empleados de medio pelo, negreados, jubilados, taxistas, maestros? ¿Cómo es la libertad esa? ¿Y cómo es el pluripartidismo ese en el que con mucha suerte y viento a favor apenas se conoce a los candidatos mostrados por la televisión? Sin embargo: discusión sin destino. El capitalismo trabaja y sigue siendo exitoso gracias a los imaginarios que construye. Es entonces inevitable que Cuba sea juzgada como la justicia social sin libertad, y todas los demás como sociedades con injusticias pero enteramente libres. Artículo tercero, de forma. Proclámese y archívese. No entremos en ésa, dicen estas líneas acerca de sí mismas.

Preguntémonos, sí, qué es lo que tanto molesta de esa isla que no molesta de los chinos, y que no molestó ni molestará de cuanta dictadura hubo y vaya a haber mientras satisfaga los grandes negocios de los bloques de poder. ¿Qué es lo que en verdad no se soporta de Cuba? ¿Que la oposición sólo pueda darse dentro de su sistema, dicho desde una Casa Blanca cuyo jefe sostiene que se está "con ellos o contra ellos" y en nombre de lo cual han desatado masacres e intervenciones de escala planetaria? ¿Que no haya democracia, visto desde regímenes donde sólo los ricos y los aparatos partidarios conservadores pueden tener chances electorales? ¿Que no haya prensa "libre", denunciado por los monopolios y oligopolios de prensa donde el único culto que rige es la razón del interés comercial? ¿Eso es lo que molesta de Cuba? ¿Eso es lo que verdaderamente nos debe importar de Cuba? ¿Se está hablando de Cuba hasta por los codos porque podría estar muriendo su dictador y renaciendo la libertad o porque hay el regocijo de que la libertad pueda volver a transformarla en el prostíbulo de los yanquis?

Tengamos honor intelectual. No puede caerse así como así en la banalidad de decir que lo insoportable de Cuba es su falta de libertad. A los tilingos que piensan sin más de ese modo les cabe la inmortal frase de Anatole France: "Todos los pobres tienen la libertad de morirse de hambre bajo los puentes de París". Lo insoportable de Cuba es que ha demostrado que se puede otra cosa. Que se puede resistir, y en soledad, al imperio más formidable de la historia. Que hay una vida con dificultades inmensas pero en la que todos los habitantes tienen garantizado el alimento, el estudio, la medicina, la universidad. Y lo peor, lo más intolerable, es que esa subsistencia, objetivamente heroica, se convirtió en y continúa siendo un faro para los luchadores sociales de todo el mundo; y en particular para el movimientismo y las utopías del patio de atrás. Allí donde haya el escándalo de un desnutrido, de un analfabeto, de enfermedades de la miseria, de una diferencia de clases insultante, de escuelas y hospitales que se caen a pedazos, de cifras espantosas de mortalidad infantil, de viejos abandonados, de pibes enloquecidos por la droga, allí se eleva contra las castas del privilegio el fantasma de Cuba. Y el riesgo es que siga elevándose, hasta que no quede nadie, ni un solo imbécil, que mientras lleva una vida de mierda cuestiona que en Cuba no hay democracia.

De que los cubanos puedan resistir depende que no desaparezca una de las experiencias de liberación más concretas y fascinantes de la historia americana. Si los yanquis vuelven a desembarcar allí, cada oprimido de este mundo habrá de quedarse sin el más real de sus faros. Eso es grave, por mucho que a poco de andar quedara demostrado lo terrible de la recolonización.

Y por eso, esa cosa de Cuba es cosa nuestra.

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Gran actualización de pelis

Vengo bastante complicado con los tiempos, ya que estamos preparando el cumple de 15 de una ahijada de Moni, Valentina, para este finde. Así que venimos corriendo un poco para todos lados.

Pero en las últimas semanas vimos algunas pelis, y encontré otras que quiero ver, así que vamos con un gran update gran.

Estas son las que ví:

Y anoté para ver:

Como ven, el neto es que cada vez tengo más películas para ver... me tengo que poner las pilas...

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