PyCamp 2013

El viaje

Moni me dejó en Retiro a eso de las 20:35, cerquita de las 20:45 que era la hora que tenía mi micro. No sabía si viajaba con alguien, pero me encontré con Ricardo Kirkner en la terminal, que viajaba en mi mismo micro. También nos cruzamos a Felipe Lerena, pero tenía otro viaje, y supimos que estaba más gente por ahí que iba a Villa Giardino al PyCamp, pero no nos las cruzamos.

Yo tenía un boleto electrónico (había comprado los pasajes por internet e impreso un PDF que te dan), y no estaba seguro que eso sirviera para subirme directamente al micro, así que pregunté por ventanilla que onda. Me enteré que con eso era suficiente, y también que el micro venía con retraso. Bueno a esperar.

Esperamos, esperamos, y esperamos. Al final, llegó el momento de subirnos al micro, con dos horas de demora, :(. En fin, ya estábamos arriba y moviéndonos, era cuestión sólo de llegar, ¿no? No.

A eso de medianoche me despierto y veo que el micro está en la terminal de Campana. Pasa un rato, y el bondi no se movía. Tenía el motor prendido, pero no nos íbamos nunca. Veinte minutos después, nada. Bajo a preguntar (la mayoría de la gente dornmía), y el chofer me dice que el micro estaba roto (luego me enteré que "no aceleraba"), que estábamos esperando un reemplazo. Uff.

Como media hora después llega otro micro, el chofer nos dice que nos cambiemos de coche, la gente se despierta, nos movemos, etc. Arranca el nuevo vehículo y abandonamos Campana. Ahora sí el viaje arrancaba, y era sólo cuestión de llegar, ¿no? No.

Ya de día, y saliendo de Córdoba Capital, me parece que el micro va sospechosamente lento por la ruta. Antes de llegar al primer peaje, se tira a un costado y viene el chofer y dice que el micro estaba roto (en esta oportunidad: se había roto la manguera del hidráulico que movía el ventilador del radiador, y el motor calentaba demasiado).

Not angry

La gente re molesta, se baja del micro, unas señoras llamaron a un remis para volver a Córdoba y ahí tomar otro micro de corta distancia, otros sólo protestaban, nadie sabía mucho qué hacer. Yo quería llegar pronto a Villa Giardino para no perderme mucho PyCamp, así que no quería esperar indefinidamente hasta que viniera otro micro.

Charlando, me doy cuenta que una pareja de chicos iban hasta La Falda, que queda muy cerquita de Villa Giardino, y les digo: ¿por qué no nos tomamos los cuatro un remis? Yo tenía en los contactos el número de un remis de córdoba, llamé, me dijeron que el viaje salía alrededor de $300, y le dije que se viniera.

Un rato después nos pasó a buscar el auto, nos subimos los cuatro, y ahí si ya pudimos hacer el último trecho que nos separaba de PyCamp. Llegamos quince minutos antes del almuerzo, con cinco horas de retraso del plan original. Pero llegamos.

Y en la vida me vuelvo a tomar un micro de Mercobus/PlusUltra.

El resto del Jueves

Al llegar fueron todos saludos, presentaciones con varias personas a las que no conocía personalmente, el almuerzo, más saludos y presentaciones, y el arranque con el PyCamp propiamente dicho.

Schedule

Esa tarde laburé con TOMy, un cliente lindo y útil de consola para conectarse a muchas bases de datos (MySQL, Postgresql, etc), mejorando por mucho los clientes que trae cada motor. Le refactoreé un par de cosas a la hora de importar unos plugins, aunque lo que quería realmente hacer era otra cosa (que finalmente pude hacer luego, ver abajo).

No pude seguir con TOMy porque llegó la hora asignada de empezar con LocoLander, un proyecto idea mía. Se armó un grupito, pero la verdad los que siguieron prendidos al proyecto (durante una buena parte del resto del PyCamp, y que trabajaron mucho mucho) fueron Ricardo, Nati Bidart, y Matías Bordese. Yo hice un par de cosas, charlé mucho del diseño, pero no estuve echando tanto código con esto.

Lo groso es que se logró muchísimo. Pueden ver acá el código, ya con mucho hecho de la interfaz de registro de proyectos y de seguimiento del proceso, así como también toda la infraestructura para armar imágenes de distintos linuxes y configurarlos con las dependencias necesarias para correr los tests necesarios sobre los branches de los proyectos registrados.

Luego de la cena, y para cerrar el día, jugamos una partida de Belfort, un juego muy muy divertido que tiene Alecu. Los jugamos de a tres parejas: él y Matías, Nati y yo, y Elvio y Gisele, una pareja que yo no conocía hasta el PyCamp. Estuvo muy bueno, y con Nati lo ganamos en una serie de movimientos maestros cerca del final, sorprendiendo incluso a Alecu porque logramos el máximo de puntos del juego.

Segundo día, el viernes

Este fue el último día que me levanté temprano, con bastante frio porque el radiador de la pieza no andaba!. Desayuné y luego me puse cerca del gran Hugo Ruscitti que le contó a mucha gente sobre Pilas y su proyecto para que los chicos en las escuelas aprendan a programar usando el editor web. Yo ya había charlado mucho con Hugo sobre esto, así qu eno participé demasiado, pero estaba con la oreja parada mientras seguía laburando un poquito en LocoLander y TOMy.

Y seguí con eso incluso después del almuerzo, hasta que llegó la hora de Kilink, el otro proyecto nuevo que llevaba al PyCamp. Se me juntaron varios chicos para arrancar... y cuando les quise mostrar como estaba lo que ya estaba, no andaba en mi máquina, :(.

Ahí me puse a ver por qué, tratar de configurarlo, pregunté, no lo pudimos hacer andar como estaba, y decidí cambiar el approach. Instalé Apache, lo empecé a configurar, y luego de varias chanchadas y cosas de apuro, hice que pudiera correr.

Ya a esa altura había perdido la mitad de la gente, pero los que quedaron les gustó mucho. Les mostré lo que había a nivel de código... y llegamos a la conclusión que era todo viejo y complicado, :/ (tener en cuenta que en este proyecto Nico César y yo laburamos algunas horas a las apuradas hace dos años!).

El problema estaba en tres niveles. Primero, la forma de servir los datos... usaba flup y con José Massón pasamos a usar Flask: mucho más fácil, directo, sacamos magia del medio, y hasta los tests quedaron más sencillos. Segundo, la interfaz a nivel de html/css/js... estaba todo mezclado, desordenado, y hasta yo había hecho la chanchada de meter algo de javascript en el template para poder renderizar el árbol de versiones directamente. Acá estuvieron trabajando muchísimo Miss Filly y Juan Carizza, por muchas, muchas horas. Y lo tercero a corregir, que todavía no se hizo, es reemplazar SQLObject por SAW (EDITADO: la url no existe más), un wrapper a SQLAlchemy que hizo Emiliano Dalla Verde Marcozzi.

El hotel

No todo terminó ahí con Kilink, especialmente los dos días siguientes. Filly y Juan estuvieron trabajando bastante para tratar de reemplazar el javascript que arma el árbol, y aunque todavía no lo terminaron parece que estaría sirviendo D3 para esto. Y José implementó toda la API, para poder usar Kilink programáticamente, porque se necesitaba para que el editor web de Pilas pudiera usarlo para guardar los scripts que se escriben.

El jueves también lo cerramos con un juego: el Galaxy Trucker, que yo ya había jugado una vez en un PyDay en Córdoba, pero no me acordaba mucho. Igual, lo jugué bastante bien y gané por UN puntito, muy muy justo.

Sábado

Habiéndome acostado la noche anterior a las tres de la mañana, era obvio que no me iba a levantar demasiado temprano. Pero nueve y media ya estaba bañadito y listo para comenzar a trabajar.

Luego de un viajecito al pueblo a llevar al hospital a un chico que se sentía mal y comprar algunas cosas en el almacén para tener a la muchachada engordando mientras programaban, sí me puse a trabajar.

Seguí con Kilink y Locolander, hasta que se hizo hora de arrancar con la CDPedia. Habían dos cosas que quería empujar con respecto a este proyecto. El primer punto era que CDPedia pudiera correr en Android (para tenerla en teléfonos y tablets); Diego Mascialino y Manu Quiñones se pusieron con esto, pero se les complicó bastante porque el Python que corre en Android se ve que está un poco recortado, y justo en donde lo necesitábamos, :(. Tenemos que seguir explorando a ver qué opciones hay para hacerla andar.

El segundo punto era lograr un sistema de generación continua de CDPedias. O sea, un sistema que de forma autónoma vaya generando CDPedias en distintos lenguajes, uno atrás del otro, y que luego vuelva a arrancar con el primero, como para garantizar tener algo siempre más o menos actualizado. Con esto nos pusimos Emiliano, en la parte de montar un buildbot para que ejecute, supervise y muestre los resultados de la ejecución, y yo, para armar un único script que realice la cantidad de pasos manuales que se hacen hoy en día. ¡Y casi casi lo tenemos listo!

El cierre del día lo dió la reunión número 61 de PyAr, pegadita a la cena. Los dos temas principales de la reunión fueron las cosas buenas y malas del PyCamp actual, qué cosas deberíamos cambiar para la próxima, etc, y charlamos también sobre la próxima PyCon, qué hacía falta, etc. Claro, satélites a estos temas se tocaron muchos otros, por ejemplo la interacción entre los eventos y las empresas, o también una idea de Nico Echaniz de construir algo en Quintana para que pueda usarse por las distintas comunidades libres para ir a trabajar, hacer sprints, etc.

Reunión de PyAr

Cuando volvimos a buscar las cosas al salón era como la una de la mañana. Yo estaba listo para irme a dormir, pero salió la idea de jugar nuevamente al Belfort... en esta oportunidad jugamos individualmente Nati, Matías, Ricardo, Lucio, y yo. Sorprendentemente volví a ganar, por unos buenos tres puntos.

Último día

Obviamente, luego de haberme acostado a las cuatro y media, no iba a levantarme temprano. Pero no fue tan tarde, nueve y media me desperté solito, y a las diez ya estaba bañado y en el salón para trabajar.

Hice alguna que otra cosa, pero lo importante de la mañana fue la presentación que hicieron las distintas personas de todas las cosas que se hicieron durante los días del PyCamp. La verdad es que estuvo genial, ¡tantas cosas en tan poco tiempo! Se filmó un video, yo tengo que editarlo y sacarle los espacios muertos, así es más dinámico para ver. Luego se los paso.

Mientras almorzábamos surgió el tema de que en este PyCamp no habíamos ido a hacer ninguna actividad física grupal. Y así medio de golpe decidimos salir a pegar una vuelta. Avisé, la gente se enganchó, y finalmente cambiamos una "reunión para charlar de cómo ayudar a organizar PyCon" por una "caminata para charlar de...". No fuimos demasiado lejos: caminamos hasta un dique cercano, nos quedamos un rato y volvimos; no más de una hora en total, pero estuvo bueno. Charlamos de PyCon, pero también nos despejamos bastante y nos sacamos de encima ese cansancio crónico que teníamos, lo que nos permitió encarar distinto la tarde que nos quedaba.

Luego del dique

Bah, que nos quedaba a algunos que nos volvíamos ya de noche. La mayoría que vivía en Córdoba Capital se fue durante la tarde, para llegar a sus hogares más o menos temprano.Yo dentro de todo me fui bastante temprano, a las siete de la tarde, porque mi plan fue llegar lo suficientemente temprano a casa como para llevar a Felu al jardín.

Y bueno, es por eso que luego de ir despidiendo gente durante la tarde un grupito reducido de nueve personas fuimos acomodando y limpiando todo al final, nos tomamos unas cervezas antes de partir, y dimos por finiquitado el sexto PyCamp de Python Argentina. Acá están todas las fotos.

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