Sin palo ni rebenque

En la ciudad japonesa de Kyoto los países industrializados acordaron a fines de 1997 reducir un 5.2% la emisión de gases contaminantes antes del 2012. Para que entre en vigor este acuerdo, llamado Protocolo de Kyoto se necesitaban dos condiciones, la ratificación de 55 países y que entre ellos sumaran el 55% de las emisiones. China y Australia todavía no lo ratificaron, y tampoco lo hizo Estados Unidos, responsable de más del 36% de las emisiones mundiales [-].

Estados Unidos cambió la política con respecto a este protocolo al comienzo de la administración Bush (2001), quien calificó este tratado como "poco sensato" y sostuvo que no podría respaldarlo porque significaría un profundo retroceso para la economía de su país [-].

Ahora los estadounidenses se encuentran con una catástrofe natural. Y permítanme disentir con la expresión, pero no creo que sea natural, sino provocada por el desequilibrio atroz que desde hace 150 años estamos infligiendo en nuestra casa, este planeta. Tarde o temprano se van a ver las consecuencias, a menos que podamos revertir los cambios. Y aunque el Protocolo de Kyoto no sea suficiente para ello, es una buena iniciativa para coordinar esfuerzos, luego solo hará falta profundizarlos. Pero si el primer intento es anulado, pocas esperanzas nos quedan de seguir disfrutando de la vida tal como la conocemos.

El huracán Katrina podría haber provocado pérdidas de hasta 100 mil millones de dólares, y podría haber más de 10 mil muertos [-]. Espero que Estados Unidos realmente entienda que en el futuro será peor, a menos que trabajemos para volver a una mejor relación con la Naturaleza. Pero pocas expectativas tengo de que entren en razón, recordemos que el pueblo estadounidense, tan en víctima por estos días, reeligió a su actual presidente por ir a matar gente a otro país con el (a esa altura obvio) objetivo de no quedarse sin nafta en sus autos (para el caso me encanta que pierdan toda esa guita, y más, si eso evita que anden invadiendo países).

Será tarea de todos recuperar una estabilidad que nos permita sobrevivir en nuestra casa. Y cuando digo de todos, no podemos negar que la terquedad del que genera una gran parte de la contaminación mundial es una piedra en el cuello.

Y sigo afirmando que la Naturaleza es sabia. Pero no la jodan.

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