Hay cosas en la vida que en algún momento uno tiene que aprender a hacer bien. Por ejemplo, aprender a sacudirla. ¡A no asustarse! El procedimiento es sencillo.
El primer paso consiste en hacer un movimiento brusco, nada sutil, para lograr que se desprenda la mayor cantidad de líquido posible. Luego, en general, sigue una pequeña pausa para que el resto se estabilice un poco. Y finalmente se remata el proceso con dos o tres movimientos más sutiles, según se considere necesario, para evitar luego andar goteando por ahí.
Y esa es, entonces, la técnica para sacudir una cucharita luego de revolver el café.
